¡LOCALIZA TU LESIÓN Y ACABA CON ELLA!


En mi anterior artículo, “De fractura de húmero a arrancada de fuerza”, os mostré cómo fue la evolución de mi lesión, mostrando los principios y puntos clave en torno a los que giró toda la recuperación (aumento de fuerza, movilidad y espacio subacromial).

En primer lugar, me gustaría DAROS LAS GRACIAS por la sorprendente acogida, difusión y muestras de reconocimiento. El número de visitas triplicó el artículo que hasta el momento mayor repercusión había tenido y el interés privado por su contenido fue brutal.

     Esta es la principal razón por la que, en este artículo, trataré de devolveros este apoyo a través de una propuesta práctica de calidad, intentando agrupar y resolver muchas de vuestras dudas como:

  • “¿Cómo puedo saber qué músculos o estructuras tengo afectad@s y cuál es su función?”
  • “¿Qué tipo de ejercicios hago para fortalecer estos músculos si encuentro dolor mediante su acción?“
  • “¿Qué tipo de contracciones (excéntricas, isométricas o concéntricas) debo realizar?”
  •  “¿Cuántas series y cuantas repeticiones?
  • “¿Cómo puedo trabajar el resto del cuerpo sin afectar mi lesión?”

    Dado que son muchas preguntas y quiero responder de la manera más dedicada posible a todas ellas, he decidido dividir el artículo en dos partes. Además, por voto popular también se ha decidido así ;)

    En esta primera parte responderé las dos primeras preguntas, por lo que 1) os daré estrategias para poder localizar las estructuras afectadas en vuestra lesión, así como para 2) poder seleccionar los ejercicios adecuados centrados en las mismas y controlando la carga con 2 métodos muy efectivos.

VAMOS A ELLO!!

LOCALIZACIÓN DE LA LESIÓN

MÚSCULOS AFECTADOS POR LA LESIÓN


En primer lugar, es necesario considerar los músculos, tendones y estructuras afectadas por la lesión.

En el caso de una cirugía, como es mi caso, es más sencillo saber en qué zona se ha producido el daño estructural, simplemente observando dónde han tenido lugar las incisiones. Una vez identificados, analizaremos la musculatura que ha podido resultar afectada por las mismas y su función.

En mi caso personal las incisiones superiores se produjeron en el deltoides (porción anterior y porción medial) y la incisión inferior se produjo, probablemente*, entre la cabeza medial del tríceps braquial y el braquiorradial.
 
*Digo probablemente, ya que el espacio entre ellos ha permitido que la extracción del tornillo del hueso sea más limpia y provoque una afectación en estos músculos sólo derivada de su manipulación y no incisión,  lo cual coincide totalmente con mis menores limitaciones en las acciones de los mismos.

Por el contrario, si ha sido necesaria la perforación del deltoides, por su mayor volumen muscular e incapacidad de acceder al hueso sin hacer una incisión, por lo que será importante considerar estos aspectos.

Además, también será importante considerar si existen estructuras intermedias tras perforar el deltoides y antes de llegar al húmero.
Efectivamente, encontramos como la perforación para la extracción del clavo endohumeral, seguramente haya requerido una incisión en el músculo supraespinoso. Además, en el caso de haberse producido, habrá sido muy cercana o incluso en el propio tendón de este músculo, por lo que es necesario diferenciar el proceso de readaptación de un músculo al de un tendón, ya que este último requiere un mayor tiempo de curación.

Por el contrario, en las perforaciones laterales, donde encontramos los tornillos, encontramos de manera mucho más directa el tejido óseo, tras la incisión en el deltoides lateral.

FUNCIÓN DE MUSCULATURA AFECTADA


    Una vez localizados los músculos afectados viene la hora de conocer su función y contrastar el nivel de certeza que hemos tenido en localizarlos. Es decir, realizaremos sus funciones de manera directa (controlada) para ver si aparece el dolor.
     
     En mi caso las acciones a realizar serán las siguientes según grupo mucular:

1.       DELTOIDES ANTERIOR: flexión humeral (levantar brazo) y rotación interna.

A la hora de testear las acciones de esta porción, efectivamente, siento dolor en ellas, siendo más acentuado en la acción de flexión, pudiendo explicarse por dos motivos: 1) el acortamiento muscular en la acción final es mayor (se observa en la imagen) y 2) la palanca mecánica y el brazo de momento en la acción es mucho más desfavorable (de esto hablaremos más adelante), coincidiendo, además el punto de mayor activación del deltoides con el momento de mayor desventaja mecánica.

2.       DELTOIDES LATERAL: Abducción humeral (elevar brazo lateralmente)


     De forma similar, también se observa dolor en este gesto, siendo mayor a medida que vamos aumentando el grado de abducción. También encontramos una desventaja mecánica considerable en el gesto, acentuándose en el punto de máximo acortamiento muscular, al igual que en el deltoides anterior.

3.       TRÍCEPS MEDIAL Y BRAQUIORRADIAL.

      Como podemos observar son músculos que realizan acciones contrarias, incidiendo ambos en la articulación del codo.

      El dolor en esta articulación se limitó a los primeros días posteriores a la intervención, pero cesó de manera casi completa tras ganar el rango de movimiento natural de esta articulación, lo cual refuerza la hipótesis de que, probablemente, no se haya producido una incisión en los mismos.

4.       SUPRAESPINOSO


      El músculo supraespinoso comparte función con el deltoides lateral, concretamente mediante el movimiento de abducción lateral del hombro.

      Sin embargo, su activación se ve más acentuada en los primeros grados de movimiento, actuando en la mayor parte del mismo a través de una función sinergista (ayuda a músculo más protagonista, en este caso el deltoides lateral) estabilizando la cabeza humeral, junto con el resto de músculos del manguito rotador.

En conclusión, centraremos nuestra atención en la articulación del hombro, siendo los gestos de flexión y, especialmente, abducción los más problemáticos.

 ¿QUÉ PASA CON EL RESTO DE ESTRUCTURAS?


Si sólo consideramos nuestra lesión en base a nuestras estructuras musculares, podremos descuidar otras como tendones, ligamentos, bursas, nervios, etc.

En el caso de mi lesión estas pueden haber sido afectadas por bien de manera aguda y directa por la propia incisión, como podría haber ocurrido con la bolsa subacromial, al encontrarse justo encima del músculo supraespinoso, o bien de manera indirecta por la respuesta inflamatoria de las estructuras adyacentes a las mismas. Es decir, la inflamación de una estructura como podría ser el supraespinoso podría provocar mayor fricción a la bursa, provocando a su vez una mayor inflamación de la misma, la cual podría afectar a su vez otras estructuras como ligamentos proximales o nervios, causando un círculo vicioso del que, en muchas ocasiones, resulta complicado salir.

Esto es especialmente importante en el complejo del hombro, donde ya en ausencia de lesión, si tenemos un espacio subacromial reducido, puede haber un gran componente de fricción, compresión o pinzamiento de estructuras. Por ello, es de vital importancia marcar como objetivo un aumento de este espacio.

Sin embargo, es importante remarcar que el proceso inflamatorio es la primera respuesta natural de nuestro organismo como mecanismo de curación, dando lugar respuestas como la acumulación de células del sistema inmune (macrófagos, neutrófilos, eritrocitos, etc.), siendo relevante dejarlas actuar en la fase aguda de la lesión, ya que favorecerán la absorción de células y estructuras dañadas.

Los problemas de la inflamación vienen cuando se da de una forma crónica por una mala curación de la lesión u otros factores.

¿QUÉ PASA SI NO SE LOCALIZAR MIS MÚSCULOS AFECTADOS?


Es evidente que un gran número de lesiones no se produce por la incisión de un agente externo, por lo que, en muchas ocasiones, si no se tienen los suficientes conocimientos anatómicos puede ser difícil discriminar los músculos que tenemos afectados. Sin embargo, en estos casos también disponemos de varias opciones:

1)   Lo más recomendable sería acudir a un profesional que nos someta a una valoración completa, a poder ser con ecógrafo, ya que nos permitirá observar de manera directa si hay daños en las estructuras musculares y tendinosas.

De esta manera, sabremos si el daño proviene del foco de dolor o si, por el contrario, puede estar causado por la compresión de algún nervio que refleje dolor en esa zona.


2)   La opción más autodidacta es recomendable usarla si se tienen unas mínimas nociones anatómicas y fisiopatológicas. Concretamente, sería apoyarnos sobre algún programa de realidad virtual que nos facilite la localización del músculo afectado. En mi caso he utilizado el software de la app Muscle Premium de Visible Body, pero hay opciones gratuitas online como ZygoteBody.

A partir de ahí iríamos testando las acciones de los músculos que podrían ser responsables de nuestra lesión para ver si aparece dolor.

También, podríamos empezar directamente testeando qué gestos nos producen dolor y ver qué músculos intervienen en estos gestos, analizando posteriormente las funciones específicas de cada uno de ellos y descartándolos hasta dar con el clavo.


Hasta aquí la parte de localización de la lesión. Llegó la hora de buscar los ejercicios más adecuados en nuestra lesión.

ESTRATEGIA SELECCIÓN DE EJERCICIOS


Una vez sabemos las acciones que más atención deben tener en nuestro proceso de recuperación, nuestra prioridad será recuperar cuanto antes su rango de movimiento articular, evitando una cicatrización muscular en una posición de acortamiento prolongada, lo cual puede dar lugar a una mayor restricción de movimiento futura

Pero, ¿cómo podemos recuperar nuestra movilidad si tenemos dolor nada más empezar el movimiento?


Para ello será importante controlar y minimizar la carga y tensión sobre las estructuras afectadas en las fases iniciales, sobre todo si hay dolor en el gesto, por lo que propongo diferentes estrategias:

1)      Movilidad pasiva:

El movimiento se produce en la articulación afectada. Sin embargo, se facilita por agentes externos (otras articulaciones, implementos, elementos humanos, etc.). Pongamos varios ejemplos de movilidad pasiva aplicados al gesto de FLEXIÓN DE HOMBRO:




        Veamos también unos ejemplos para la abducción de hombro:




     A medida que vayamos ganando rango de movimiento, iremos fortaleciéndolo de forma paralela.

Otra opción para ganar ROM y controlar la progresión de carga sería:

2)      BIOMECÁNICA Y FUERZA GRAVITATORIA.

     Buscamos apoyarnos en la fuerza gravitatoria para obtener la máxima ventaja mecánica posible en el gesto y minimizar la carga, mientras seguimos nuestro trabajo de movilidad. Para entender esto de la ventaja mecánica es necesario comprender estos conceptos:

        Brazo de palanca: Es la distancia entre el punto de aplicación de fuerza y el eje articular. La fuerza, en este caso, será la gravedad y el eje la articulación del hombro.

        Brazo de momento: Distancia entre la línea de proyección de la fuerza hasta proyección de eje articular. A mayor brazo de momento, mayor será la carga.

Veamos algunos ejemplos:

     En el gesto de ABDUCCIÓN  por ejemplo, observamos un gran brazo de palanca y un gran brazo de momento en posición de bipedestación y el codo extendido.

Sin embargo, a mismo brazo de palanca, podríamos reducir hasta al 100% el brazo de momento jugando con la acción de la fuerza gravitatoria. Por ejemplo, mediante una inclinación lateral el brazo de momento es nulo, pero ganamos 45º de abducción. Si, además, aumentamos esta inclinación tumbándonos lateralmente, el brazo de momento también es nulo, pero ganamos 90º de abducción sin dolor.


También podríamos minimizar la carga sin cambiar nuestra posición, mediante una reducción del brazo de palanca, realizando una flexión de codo, por ejemplo:


    Hasta aquí la primera parte del artículo. En la siguiente parte veremos cuales son los métodos más efectivos y contrastados por la evidencia científica para fortalecer paralelamente las ganancias de movilidad adquiridas mediante todo el trabajo explicado en este artículo. Además, también os mostraré ejemplos para seguir trabajando el resto de vuestro cuerpo en caso de lesión ;D

Espero que os haya gustado y os haya resultado útil. Si es así, agradezco muchísimo la difusión del mismo para que pueda ayudar al mayor número de personas a localizar y mejorar su lesión.

     Un saludo y espero….

¡QUE TU CURIOSIDAD SE HAYA CONVERTIDO EN CONOCIMIENTO!

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