SALTOS AL CAJÓN O "BOX JUMPS" ¿SIRVEN PARA ALGO?
En este artículo veremos porqué en determinados casos no
sería conveniente progresar de manera excesiva en este ejercicio, así como los
casos en los que sí podría ser útil.
¿PARA QUÉ SE UTILIZAN LOS SALTOS AL
CAJÓN?
MOTIVOS POR LOS QUE NO REALIZAR
SALTOS AL CAJÓN
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
AL LÍO!!
¿PARA QUÉ SE UTILIZAN LOS SALTOS AL
CAJÓN?
Normalmente, los saltos al cajón se encuentran dentro de los
ejercicios enfocados a la mejora de la pliometría
o del ciclo estiramiento acortamiento (CEA).
La pliometría o CEA suele ser utilizada para mejorar nuestra
potencia o como método de prevención de lesiones.
Pero… ¿qué es el CEA?
El CEA se produce cuando se combinan una contracción excéntrica (estiramiento
muscular) con una acción concéntrica
(acortamiento muscular) en un breve
período de tiempo, gracias al denominado reflejo miotático y la capacidad de almacenar energía elástica durante el estiramiento.
¿Y qué es el reflejo miotático?
El reflejo miotático es provocado por el sistema nervioso con el objetivo de
evitar un estiramiento muscular máximo, de forma que cuando llegamos a nuestra
máxima elongación se produce una contracción
inconsciente para evitar posibles rupturas o lesiones.
Sin embargo, además de ser un
mecanismo de defensa, podría potenciar
nuestra capacidad de aplicar fuerza si sumamos una aplicación de fuerza y
contracción muscular consciente en el momento que se produce este reflejo.
Este reflejo aparecerá antes o
después dentro del rango de movimiento articular según nuestro “stiffnes” o rigidez muscular.
¿Y qué es la energía elástica?
Básicamente, podemos comparar esta acumulación con lo que
ocurre cuando estiramos una banda elástica. Cuánto más estiramos esta banda,
más velocidad cogerá en dirección opuesta en el momento que la soltemos.
La única diferencia con
nuestros músculos es que llegando a
este estiramiento máximo, a medida que pasa el tiempo, la energía elástica se va reduciendo
progresivamente, mientras que en una banda podríamos mantenerlo hasta el
momento que quisiéramos y la velocidad al momento de soltarla sería la misma.
Reflejo claro de ello es lo que ocurre cuando llevamos a
cabo protocolos de estiramiento muscular
estáticos antes de entrenamientos de fuerza, los cuales reducen la posterior aplicación de fuerza
debido sobre todo a la inhibición de factores nerviosos y a la reducción de ese
reflejo miotático que nos daría ese plus de fuerza involuntaria (1)
Por lo tanto, de aquí deducimos dos claves en el entrenamiento del CEA.
1.
VELOCIDAD:
Minimizar la transición entre el
estiramiento y el acortamiento muscular (transición
excéntrico-concéntrica) para:
·
Aprovechar al máximo la energía elástica
acumulada.
·
Aprovechar la contracción refleja provocada por
el reflejo miotático, el cual es momentáneo.
Como resultado, saltarás más rápido.
2. FUERZA: La capacidad de aplicar
una gran cantidad de fuerza consciente dará como resultado mayor desplazamiento
al ser sumado a la contracción producida en el reflejo miotático.
Como resultado, en este caso, saltarás más alto o tu desplazamiento
horizontal será mayor.
Entenderéis su importancia con el siguiente ejemplo:
Dos sujetos realizan la transición excéntrico-concéntrica (punto clave 1)
a la misma velocidad. Sin embargo, uno aplica una fuerza consciente de 500
Newtons y el otro una fuerza consciente de 1000 Newtons.
Como resultado el segundo individuo podrá saltar más por cada contracción
o levantar mayor cantidad de peso, lo cual se traduce en un mayor rendimiento
deportivo.
Aunque no sea la temática del artículo, aprovecho para recalcar la
importancia de determinar el perfil de
nuestro atleta. Habrá atletas que tengas más necesidad de mejorar la
aplicación de fuerza (perfil velocidad) y otros que tengan más necesidad de
aumentar la velocidad de transición excéntrico-concéntrica (perfil fuerza),
para desarrollar su máxima potencia. Por lo tanto, es necesaria una individualización de los métodos de entrenamiento destinados
a la mejora de la pliometría.
POTENCIA=
FUERZA x VELOCIDAD
Mucha fuerza a baja velocidad -> Poca
potencia
Poca fuerza a mucha velocidad -> Poca
potencia
Fuerza
alta + Velocidad alta -> Potencia alta
¡¡ENCUENTRA DONDE ERES DEFICIENTE Y
POTENCIALO!!
Os dejo algunas propuestas de
ejercicios para los que sepáis o vayáis a valorar vuestro perfil,
comparándolo con un tractor (mueve mucho peso a baja velocidad) o una moto
(mueve poco peso a mucha velocidad)
Una vez comprendida la parte teórica, vayamos con el objetivo del
artículo:
MOTIVOS POR LOS QUE NO REALIZAR
SALTOS AL CAJÓN
1.
DESEQUILIBRIO ENTRE CARGA CONCÉNTRICA Y
EXCÉNTRICA.
El hecho de saltar a una altura, hace que la carga soportada sea menor en
el aterrizaje o recepción del salto (carga excéntrica), al reducir la distancia descendente
recorrida en el salto por la presencia de un objeto, en este caso un cajón.
Básicamente, esto puede provocar
que saltemos mucho en la fase
ascendente del salto (fase concéntrica), pero que a la hora de aterrizar y
recibir este potente salto no tengamos la
suficiente fuerza excéntrica para soportarlo, pudiendo conllevar lesiones o
pérdida de rendimiento deportivo… ;(
2.
EL ÁNGULO DE RECEPCIÓN NO ES ESPECÍFICO.
Cuando progresamos de manera
excesiva en esta variante, se suele observar que la recepción del salto en el
cajón conlleva un mayor grado de flexión
de rodilla, cadera y, desgraciadamente, columna vertebral.
Esto hace que además de minimizar
la carga excéntrica del aterrizaje por una menor trayectoria descendente del
salto, la poca carga recibida en esta
fase se produce en una angulación que no es específica a la mayoría de las
modalidades deportivas donde encontramos saltos.
Además tampoco encontramos esta posición en la fase más alta del salto.
¿Os
imagináis a Cristiano Ronaldo rematando de cabeza con esta posición?
¿O
a Sergio Ramos anticipándose a un rechace tras recibir un salto en esta
posición?
¿O
a Lebron James tirando a canasta?
Sería
más o menos así...
Obviamente, saltar o aterrizar en
esta posición no pasa por la cabeza de ningún jugador en el momento de la
competición, por lo que tampoco debería contemplarse métodos de entrenamiento
inespecíficos con el objetivo de mejorar el rendimiento deportivo.
Algunos diréis que si podría ser
una angulación articular de piernas parecida con respecto a la recepción de,
por ejemplo, una arrancada completa en
Halterofilia. Sin embargo, la excesiva flexión vertebral, el adelantamiento
de brazos y la recepción del salto con los talones hace que, probablemente, el riesgo sea mayor que el beneficio.
3.
NO PREVIENE LESIONES.
Para aquellos que utilicen los
saltos al cajón como método de prevención de lesiones, tengo que deciros que
hay opciones mucho mejores por varios motivos:
·
No
refuerza planos de movimiento débiles:
Dentro de las estructuras comúnmente afectadas por una mala recepción de
saltos se encuentra la rodilla, siendo el dolor
patelofemoral y los desgarros o roturas del ligamento cruzado anterior (LCA) algunos
de los problemas más frecuentes (2)
La mayoría de las veces estas lesiones no se producen por contusiones o
golpes externos en la rodilla, sino por una mala capacidad de aterrizaje o deceleración en distintas acciones
deportivas, siendo las ejecutadas en el plano
transversal (aterrizajes con rotación articular) y en el plano frontal (aterrizajes laterales)
las más frecuentes (3,4).
Ejemplo de plano transversal podría ser una acción
en la que el deportista salte y por alguna perturbación durante el salto la recepción se haga en forma de giro.
Por su parte, en el plano frontal
podría ser un cambio de dirección de
lado derecho a lado izquierdo.
Por lo tanto, teniendo en cuenta que los saltos al cajón se realizan en un plano sagital (de atrás a adelante), no incidiríamos sobre los
planos más susceptibles a lesionarse.
·
No
refuerza angulación articular más débil
Como ya he comentado
anteriormente, es raro que un deportista reciba un salto en posición de
sentadilla profunda como ocurre en los saltos a cajón. Por lo tanto, es obvio
que la mayor parte de lesiones se
produzcan en otras angulaciones articulares más frecuentes en el contexto
deportivo.
Concretamente, la fuerza de
traslación de la rodilla producida en un ángulo de 20-30° de flexión de rodilla ha
sido indicada como la mayor responsable de las lesiones de LCA por varios
estudios (2,5). Será importante trabajar
una correcta alineación articular en estas zonas más críticas, ya que son
angulaciones mucho más similares a las del contexto deportivo.
Además, ángulos de flexión de rodilla máximos, los cuales se observan en
saltos al cajón, también han sido asociados como contribuyentes del riesgo de lesión de LCA (6), por lo que
sería conveniente evitar aterrizajes en grados de hiperflexión, ya que no va a
tener ningún tipo de transferencia a la
mayoría de contextos deportivos y cualquier desalineación articular en este
momento podría conllevar una importante lesión.
·
Puede
alterar técnica de aterrizaje.
Cuando progresamos en exceso en
esta variante suele ocurrir que el primer
contacto se produce con el talón,
siendo más conveniente aprender a aterrizar con la parte anterior y media del
pie.
EXCEPCIONES EN LAS QUE PODRÍA SER OPCIÓN VÁLIDA
Los
puntos críticos anteriores están destinados para aquellas personas que dominen
básicamente la técnica de salto y lo utilicen como método de entrenamiento para
la mejora de su ciclo CEA o para prevenir lesiones en su modalidad deportiva.
Sin
embargo, en el contexto de un sujeto
principiante que no domine los principios básicos del salto y el
aterrizaje, sí que considero que podría ser una buena opción para aprenderlos,
ya que nos permite minimizar la carga y el riesgo en la fase excéntrica y asimilar
una buena técnica de salto, así como trabajar por separado ambas fases, de
manera que se reduzca la cantidad de aspectos técnicos a los que tenga que
atender el sujeto.
Para
las personas que no lo dominéis propongo la siguiente progresión (7) antes de realizar ejercicios pliométricos,
propiamente dichos:
También
podría ser buena opción para la readaptación
de lesiones o para valorar de forma aislada las diferencias de alineación
articular o técnica en el momento de salto y aterrizaje entre ambas piernas,
con un menor riesgo y carga excéntrica.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
1.
McHugh, M. P.,
& Cosgrave, C. H. (2010). To stretch or not to stretch: the role of
stretching in injury prevention and performance. Scandinavian journal
of medicine & science in sports, 20(2), 169-181.
2.
Clark, M.,
& Lucett, S. (Eds.). (2010). NASM essentials of corrective exercise
training. Lippincott Williams & Wilkins.
3.
Boden, B. P.,
Dean, G. S., Feagin, J. A., & Garrett, W. E. (2000). Mechanisms of anterior
cruciate ligament injury. Orthopedics, 23(6), 573-578.
4.
Olsen, O. E.,
Myklebust, G., Engebretsen, L., & Bahr, R. (2004). Injury mechanisms for
anterior cruciate ligament injuries in team handball: a systematic video
analysis. The American journal of sports medicine, 32(4),
1002-1012.
5.
Alentorn-Geli,
E., Myer, G. D., Silvers, H. J., Samitier, G., Romero, D., Lázaro-Haro, C.,
& Cugat, R. (2009). Prevention of non-contact anterior cruciate ligament
injuries in soccer players. Part 1: Mechanisms of injury and underlying risk
factors. Knee surgery, sports traumatology, arthroscopy, 17(7),
705-729.
6.
Hame, S. L.,
Oakes, D. A., & Markolf, K. L. (2002). Injury to the anterior cruciate
ligament during alpine skiing: a biomechanical analysis of tibial torque and
knee flexion angle. The American journal of sports medicine, 30(4),
537-540.
7.
Boyle, M.
(2016). New functional training for sports. Human Kinetics.





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